Historia

 

El origen de su nombre proviene del mapudungún, lengua autóctona araucana. Está compuesto por el vocablo “deñing” que significa ceja y por “hue”  que es lugar, por lo que Doñihue significa “Lugar de Cejas”. Este nombre se debe a unos cerros que se encuentran en la comuna y que tienen la forma arqueada de unas cejas.

A partir de  la ocupación Inca, a fines del siglo XV y principio del siglo XVI, estas tierras fueron utilizadas como granero y centro de aprovisionamiento del “Kurakc” de Copequén, todo esto en la frontera misma del imperio del sur. Debió recibir de los Incas un fuerte influjo y así lo demuestran sus antiguos caminos de trazado curvos. Además aparecen registros de que Doñihue y Lo Miranda, antes de la llegada de los Incas, estarían habitadas por los aborígenes Promaucaes, Chiquillanes, pertenecientes al grupo de Picunches, existiendo un “Mitimae” especie de asociación de artesanos y gobernantes indígenas que construyeron un puente colgante de cuerda y mimbre en el río Cachapoal entre los poblados indígenas de “Kuinco”, actualmente Coínco y Doñihue.

La existencia de centros religiosos prehispánicos, entre los que destacan el Santuario del cerro Tren-Tren, vestigios arqueológicos encontrados en el cerro de influencias mixtas mapuches-incásicas el año 1988, revela el ya acelerado ritmo de aquellos remotos años.

Ya a comienzos del siglo XVII, el territorio fue parte de las pretensiones entre encomenderos, a su vez que las poblaciones indígenas presentan un desacelerado descenso.

Destacan personajes como Pedro de  Miranda y Rueda, que en el 1577 recibe a su cargo la encomienda de Copequén y que incluiría al actual Lo Miranda.

Otro hombre importante que figura entre los encomenderos que llegaron a la región en la época, es el de Juan de las Cuevas de Bustillos y Terán.

En 1818, con la reciente independencia de Chile, se elegía el nuevo cabildo con las nuevas autoridades patriotas en los pueblos de la zona, con sus ochos divisiones o parroquias: estas eran Rancagua, Doñihue, Coltauco, Peumo, Alhué, San Pedro, Maipú y Codegua.

En la segunda mitad del siglo XIX, con el desarrollo de actividades productivas y el mejoramiento de  las comunicaciones, Doñihue se convierte en un nuevo abastecedor de productos, esta vez desde Rancagua a los poblados del interior, siguiendo la línea del Cachapoal.

En 1872, los habitantes de Doñihue aprovechando la visita del Presidente de Chile don Federico Errázurriz, le solicitaron que mediante un decreto creara la villa de Doñihue. El Gobernante accedió a la petición y fue promulgado el decreto que le concedió el título de Villa con fecha de 27 de Junio de 1873, resolución que dejó satisfecho a los habitantes de Doñihue, Coltauco y otros pueblos que pertenecían a una misma parroquia, las cuales más tarde se dividieron, encontrándose como hoy, en comunas y jurisdicciones separadas.

En aquel tiempo, los sectores de Parral de Púren, Hijuela del Medio, Quimávida, El Álamo y el Valle de Lo de Cuevas pertenecían a la comuna de Doñihue, pero luego dejaron de pertenecer, debido a un decreto que establecía los nuevos límites de las comunas autónomas, estas pasaron a la jurisdicción de la comuna de  Coltauco.

Las comunas de Chile son autónomas desde el 7 de Marzo de 1894 y los períodos de administración de ellas tenían un plazo de 3 años, de esta forma los doñihuanos se preparan en esta época para elegir a su primer alcalde y quedaba conformada como comuna con las subdelegaciones de Lo Miranda y Doñihue

Historia de lugares típicos:

Es Doñihue una comuna que posee la característica de conservar sectores, barrios y lugares de antaño. Cada uno de estos rincones posee distintivos particulares, que se reflejan en el apego incondicional y la arraigada identificación de cada “mirandino”, “rinconino” o “cerrillano”.

Lo Miranda:

En Lo Miranda se vive y se respira la historia, siendo uno de los poblados más antiguos en nuestro país. Esta comienza cuando don Pedro de Miranda y Rueda, recibe del Gobernador Rodrigo de Quiroga la encomienda de Copequén, el 15 de octubre de 1577 pero debido a los asaltos de los aborígenes que destruyeron las casas en Copequén, deciden asentarse en las faldas del cerro “TrenTren”, con el fin de protegerse de los indígenas resistente a las encomiendas, en un lugar llamado “Portezuelo”, camino entre cerros que une Plazuela con Rinconada.

En donde hoy se encuentra la localidad de Lo Miranda, el río corría hasta las faldas del cerro y siendo un lecho fluvial, las piedras han impedido la actividad agrícola regular,  costando  asentarse en el lugar para sus primeros habitantes, aún así, las primeras familias que llegaron al lugar y se aferrándose a la tierra de Lo Miranda, surgieron a pesar de todas las dificultades naturales, formando uno de los principales centros urbanos de la comuna.

California:

Este sector comenzó como un barrio nacido del lugar de Chuchunco, las razones de este particular nombre, rememora a un estado de Norteamérica, no está claro pero hay versiones que dicen que el nombre se debería a un gitano llamado California, el cual se asentaba junto a su tribu en este sector, permaneciendo como el “lugar de California”, otra versión señala que en la época de la fiebre del oro en Estados Unidos, varios vecinos del sector se habrían ido a California USA, para hacer fortuna, quedado el nombre del lugar en su recuerdo.

A mediados del siglo XX, fue un importante distrito en la comuna, contando con un paradero de ferrocarril  en el sector.

Uno de sus lugares con más historia es el molino que lleva su nombre. El Molino California data de 1888, con una hermosa estructura que aún se conserva.

Plazuela:

El sector de Plazuela es un hermoso rincón a los pies del Cerro del Chivato o Punta Alta, también llamado antiguamente “Rinconada de Lo Miranda”, sería donde se formó “Lo Miranda”, ya que la altura protegía de las subidas del río Cachapoal. El nombre de sus calles y pasajes recuerdan a las primeras  familias del lugar.

La vida en este apacible sector gira en torno de las montañas, la vida agrícola y antiguamente “la bajada de leña” en mulas, desde el cerro, para luego venderla o fabricar carbón.

Por este sector transitaban las carretas y  todas las personas que viajaban de Doñihue a  Rancagua, antes de construir el actual camino carretero.

Veteranas palmas y antiguas casas, hablan del paso del tiempo en el sector, con mucha historia escondía en su camino.

Camarico:

Es un sector compuesto por las calles Miraflores y el barrio Valparaíso, en los faldeos del cerro “Los Misterios”. Es una ondulada calle  con un estero que acompaña el recorrido de principio a fin. Su nombre proviene de la raíz quechua, del vocablo “Kamarikuy”, que significa lugar de descanso y aprovisionamiento. Posteriormente esta voz pasa a formar parte del vocablo araucano, “Kamarikun”, o festejar a alguien.

Este sector es muy importante para la vida doñihuana, porque era paso obligado para los agricultores al sacar sus productos agrícolas en las grandes carretas tiradas por dos o tres  yuntas de bueyes, con destino a Rancagua, estos productos eran de la rica tierra de  Hijuelas del Medio, Los Bronces, Quimávida y Lo de Cuevas.

En este sector se encuentran las conocidas chamanteras, que fabrican los tradicionales Chamantos de Doñihue.

Rinconada de Doñihue:

Es uno de los sectores más antiguos de Doñihue, grandes poetas y personajes han salido de este rincón.

La vida de los “rinconinos”, desde un comienzo fue muy arraigada a su barrio, por donde pasaba la antigua carretera, que conectaba a Rancagua con las antiguas haciendas del poniente de Doñihue, principal vía de transporte hasta la llegada del tren. Un hito importante de este sector fue la construcción de un canal de regadío para Rinconada, en donde fueron los propios vecinos los que llevaron a cabo esta proeza, además de arreglar la “calle larga”, con sus pintorescas casas.

Cerrillos:

Este sector de Doñihue se encuentra ubicado sobre un cerrillo, del cual obtuvo su nombre, es una calle larga y en un costado lleva el nombre de “El Desbarrancado”, que se debería a un derrumbe de cerro que habría dejado sepultado todo el sector, según la leyenda.

Se ha caracterizado por sus grandes producciones de aguardiente artesanal, utilizando el sistema de “chonchón”. Los fabricantes de aguardiente para que no descubrieran actividad ilegal, trabajaban a orillas del río Cachapoal entren zarzamoras y matorrales. Este aguardiente tuvo mucha aceptación en la zona. También en Cerrillos se realizó la extracción de “caolín”, que se transportaba en tren a Santiago para la elaboración de loza.

Muchas leyendas y tradiciones han nacido desde este fecundo sector de Doñihue.

Chuchunco:

El camino de Chuchunco, que con sus curvas recuerda a los primitivos caminos prehispánicos, llega hasta la Rinconada de Doñihue. El nombre del sector viene del vocablo nativo que significa “Agua de Chunchos”, la historia señala que existió un cacique viviendo en este lugar, llamado cacique de Chuchunco y en su honor este sector llevaría su nombre. Existe una historia con respecto a este cacique, que cuenta que en la época de la colonia, un español llamado Solís de Ovando habría llegado a las tierras de Chuchunco. El cacique se habría hecho muy amigo del español y le cedió unas tierras para que este se estableciera en el lugar.

Descendiente de este español fue el vecino de California, don Francisco Medina Solís de Ovando.